Capítulo 1
EL AVISO DE DIOS ATRAVÉS
DE UN SUEÑO
¡Que pesadilla tan horrorosa! ¡No puedo despertar!, un león enorme
hambriento y feroz, me viene siguiendo, corro desesperadamente pero
no puedo avanzar, ¡Ah! Volteo, ¡Dios mío! El león me esta alcanzando,
¡Dios mío! ¡Dios mío! De pronto veo a mi esposo en la otra orilla,
¡corre! ¡corre! me grita mi esposo, “¡aaaamm!” casi pierdo al león, caigo
en un charco de lodo, ¡ah, ah! Trato de levantarme pero no puedo, el
lodo se me pega en mis pies, parece chicle, por fin me levanto, trato
de caminar, ¡Pero no puedo! No puedo dar pasos, siento mis pies
sumamente pesados, ¡ah! Por fin salgo, no tengo fuerzas, me siento muy
cansada, me recuesto en el pasto, ¡el león! ¡El león! Me Olvidaba de el
león, ¡hay! ¡Dios mío! . . . Me levanto, nuevamente corro y corro, tengo
que alcanzar la troca donde esta mi esposo, ¡corre! ¡corre! Me grita mi
esposo. “¡Siiii!” ya voy, ¡Dios! ¡El león me alcanzo! ¡El león me alcanzo!
¡Me tiene entre sus garras! ¡Me va a destrozar!, cierro mis ojos, Perdona
mis pecados Dios mío. Le grito a mi esposo, “te amooo” y dile a mis
hijos que los quiero mucho. De pronto siento que caigo en una cama
muy blandita, pero el león viene hacia mi, ¡hay! ¡Dios mío! ¡Ayúdame!
¡Ya viene! ¡Ya viene! Ah! Ah!, De pronto veo a una perrita chihuahueña
que no se como ni de donde llego, le ladra ferozmente al león, y este sale despavoridamente, ¡No lo puedo creer! ¡La perrita hecho a correr
al león!, ¡El león se fue! ¡Gracias Dios mío!.
¡No podía creer lo que veía!. ¡Quiero despertar! ¡Por favor Dios mío!
¡Despiértame!, Alguien me empujo, “¡Aaaaaammm!” caigo en una cosa
que parece ser un resbaladero, el cual me va llevando a un pozo negro y
profundo, me voy resbalando muy aprisa, no hay de donde detenerme,
me voy a caer, ¡me caí! ¡Chihuahua! ¿Qué es esto? Había lucecitas por
todos lados muy parecidas a las luciérnagas, ¡Quiero salir!, ¡Sáquenme de
aquí! ¡Que alguien me ayude! “¡Holaaa!” Me puse en culequillas y busque,
¡Por Dios! ¿Que es esto? podía ver un poquito con las lucecitas, ¡Por Dios!
¡Son Víboras!, ¡es un criadero de víboras! ¡Viene hacia mí la mas grande
y fea de las víboras! ¡Se esta enredando en mi cuerpo!, ¡Ayúdenme! ¡Esta
asfixiándome! ¡No puedo respirar!, cierro mis ojos, siento que estoy
flotando en el espacio muy lentamente, me suelto llorando y le grito a
Dios, ¡Dios mío! ¡Si estoy viva! ¡Por favor despiértame ya!
Entro en un cuarto lleno de espejos, pero no me podía ver, ¡Dios
mío! ¡Despiértame por favor!, ¡Quiero despertar!, oigo una voz que
me dice, ¡despierta! Si, indudablemente que estoy soñando, pues era
mi suegra la que me llevaba en brazos para sacarme del pozo, ¡abuela!
le digo, pues así la llamaba yo cuando ella vivía, no te preocupes todo
estará bien, me dice poniéndome en un pasto tan verde cómo jamás lo
había visto, todo ese lugar era maravilloso, a lo lejos vi a mi hermano,
a mi suegro, a unas amigas, y a mi abuelita Paula.¡”Hey!” les grite, pero
ellos ni siquiera volteaban, ¡aquí estoy!, yo caminaba hacia ellos, pero
entre mas caminaba, ellos mas lejos estaban, ¿Abuela porque no me
oyen?¿ ¿Que pasa?
Yo no sabia en el sueño que todas las personas que veía ya estaban
muertas. Volteo a buscar a la abuela pero ella ya no estaba. De nuevo
entro en el resbaladero, resbalo y resbalo, no se cuanto tiempo, el caso es
que de golpe salí del sueño, no se que tan brutalmente desperté, pues mi
esposo se despertó y me pregunto que pasaba, yo le conteste que había
tenido una pesadilla espantosa. Acto seguido me levante fui al baño,
después volví a acostarme quedándome profundamente dormida.