Por Amor A Su Hijo.
“Y todo lo que haceís, sea de palabra o de hecho, hacedlo en nombre
del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por medio de Él”. Col.
3-17.
CASTIGO VENIDERO.
Oir esto todos , y estar atentos, los hombres de toda la tierra,
escuchen las palabras que Dios habla en Su palabra, porque para nosotros es
el juicio. Dios conoce a todos y ninguno le es desconocido; porque todos nos
hemos desviado y todos nos hemos contaminado. No se piensa en convertise
a nuestro Dios, porque espítitu de fornicación está en medio de todos, y no
se conoce al Señor. La soberbia del mundo acabará tarde o temprano, y éste
y aquél tropezarán en su pecado. Después andarán buscando a Dios y no le
hallarán, porque se apartará de ellos. Estar atentos todos y escuchar la alarma
del corazón, porque serán asolados en el día del castigo; en el mundo entero
Él hace conocer la verdad; para los que traspasan los linderos del pecado, Dios
derramará sobre ellos su ira. Sean vejados, quebrantados en juicio, porque
quieren andar en pos de vanidades.
Dios pues, como polilla a todos y como carcoma a muchos. Y muchos verán su
enfermedad y otros su llaga, entonces querrán curar su mal y nadie los podrá
sanar. Porque Dios como león, y arrebatará, y se irá, tomará y no habrá quien
liberte. Andará Él y volverá a su lugar, hasta que todos reconozcamos nuestro
pecado y busquemos Su rostro. En nuestra angustia lo buscaremos.
Prosigamos en conocer a Dios, como el alba esta dispuesta a su salida; y
Dios vendrá a nosotros como la lluvia tardía y temprana a la tierra. La piedad
nuestra es como nube de la mañana, y como el rocio de la madrugada, que se desvanece. Por eso Dios nos corta como a flores y enjuiciará a todos. Porque
misericordia y conocimiento Él quiere, y no sacrificio y penitencia.
No traspases el pacto, ni peques contra Dios. Hoy el mundo está lleno
de iniquidad y manchado de sangre, y como ladrones que esperan a algún
hombre, así muchos ministros de la palabra de Dios aniquilan a la gente en el
camino hacia Dios, así cometen abominación y contaminación.
Para todos esta preparada una siega. Considera en tu corazón que Dios tiene
en memoria toda nuestra maldad y nuestras obras delante de Él están. Y en la
casa del rico y del pobre odio hay. Dios nos echará de Su casa, no nos amará
más. Sacará como a un árbol nuestra raíz, y no daremos mas fruto.
Nos dirigimos a Dios y hacemos falso pacto, jurando en vano, por tanto, tu
juicio florecerá como una hermosa planta en los surcos del campo. Entonces,
siembra para todos en justicia, siega para todos en misericordia, has para todos
barbecho, porque es el tiempo de buscar a Dios.
El Señor te llama, no te alejes de Su rostro. Toma una gran bocarada y apaciéntate
con el viento y sigue tu vida. Porque la mentira y la destrucción aumentan
contínuamente, pero tú vuélvete a tu Dios, guarda misericordia y juicio y en
Él confía siempre. Tú, si has sido falso, amador de la opresión. Porque has
comido de tus pastos, y saciado, se ensorbeció tu corazón y te olvidaste de
Dios. No te escondas, porque aunque lo hagas, el Señor te encontrará como
osa que ha perdido sus cachorros, y desgarrará las fibras de tu corazón, y como
fiera del campo te despedazará. Si te has perdido, si no encuentras tu camino,
en Dios esta tu ayuda.
No seas rebelde contra Dios, lleva contigo palabras de súplica. Dile a Él que
quite toda iniquidad de tu corazón, ofrécele ofrenda de bien, para que así
alcances misericordia. Y sanará tu rebelión, te amará de pura gracia, y por
amor Su Hijo apartará Su ira. Y será a todos como rocío, y florecerás como
lirio, y extenderás tus raíces como frondoso árbol. Se extenderán tus ramas, y
será tu gloria florecida grandemente y será tu olor fragante, y no tendrás otros
dioses y será hallado tu fruto.
Porque Dios es la esperanza y la fortaleza de todos los habitantes de la tierra.
No menosprecies Su corrección, guarda sus ordenanzas y no erres con tus
mentiras.
MISERICORDIA DE DIOS.
Dios tiene dolor al ver Su santo nombre profanado por todos nosotros. Pero
Su misericordia es grande y nos perdona por amor a Su Hijo. Esparcirá sobre
nosotros agua limpia, y seremos limpiados de todas nuestras inmundicias, y
de todos nuestros ídolos. “Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo
dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré
un corazón de carne”. Eze. 26:36.
Si tus huesos se han secado y tu espíritu ha huído de tu cuerpo a causa de
tus pecados, Dios por medio de Su Hijo abrirá tu sepulcro, y te hará subir
de tu sepultura; entonces comprenderás el poder del Señor, cuando vuelva el
Espíritu a tí. Y te haga reposar de toda la inmundicia que posees; librado de
la cautividad de tus pecados, causada por tus rebeliones contra Él. ¡Basta ya,
pueblo de toda la tierra! Deja la violencia y la rapiña. Hacer juicio y justicia;
quita tus imposiciones de sobre los demás. Esto lo quiere Dios ya. Pues no se
ha guardado lo establecido acerca de las cosas santas del Señor, sino que se ha
cometido pecado, te has alejado de Dios yéndote tras tus ídolos.
Te acercas a la casa de Dios no para servirle, ni te acercas a ninguna de Sus
cosas santas, sino que traes tu vergüenza y las abominaciones que haces.
Todos los habitantes de la tierra somos considerados como nada; Dios hace
segun Su voluntad en el ejército del cielo, y en los habitantes de la tierra, y no
hay quien detenga Su mano, ni nadie que le pregunte por lo que hace.
Por tanto alaba, engrandece y glorifica al Rey del cielo, porque todas sus obras
son verdaderas, y Sus caminos justos; y Él humilla a los que andan en soberbia.
No pisotés en el povo de la tierra las cabezas de los desvalidos, ni tuerzas el
camino de los humildes.
Porque si tu altura es como la de un cedro y tu fuerza como una encina, Dios
destruirá todo tu orgullo, todo tu fruto arriba y tus raíces abajo. Y aunque seas ligero
no podras huír, y al fuerte no le ayudará su fuerza, ni el valiente librará su vida.
Porque todo lo que Dios hace y hará: amor, misericordia y justicia, ha sido
revelado a sus siervos los profetas. Así como el león cuando ruge atemoriza,
así cuando Dios habló, se profetizó.
Hoy se ven muchas opresiones en medio de la tierra y muchas violencias
cometidas también. No se sabe hacer lo recto, atesorando rapiña y despojo
en todo lugar.
Escucha esta palabra, tu que oprimes a los pobres y quebrantas a los
menesterosos y dices a los tuyos: comamos y bebamos. Dios juró por su
santidad que vienen sobre ustedes días en que los llamarán arrastrando y a sus
descendientes igual. Y serán echados del reino de los cielos.
Cuando en momentos de necesidad, no tienes pan para llevar a tu boca,
más no vuelve tu corazón a Dios. Y pone desierto en él y te hiere con viento
huracanado y con enfermedad y falta el trabajo y no rinde fruto el árbol de tu
huerto, pero nunca te vuelves aDios. Y pone muerte a tu paso y lo trastorna,
y has sido como tizón escapado del fuego, mas no vuelves a Dios. Por tanto,
prepárate para ir al encuentro de tu Dios, mundo entero.
No aborrescas al reprensor que te esta llamando y que habla lo correcto en el
nombre del Señor, porque Él sabe de tus rebeliones y de tus grandes pecados,
afligiendo al justo y en los tribunales haces perder su causa a los pobres. Busca
lo bueno y no lo malo, solo así Dios estará contigo como tal vez piensas.
Aborrece el mal y ama el bien y se justo en todo, para que Dios tenga piedad y
no huyas como delante del león y entonces te encuentres con un oso. Porque
Dios aborrece la hipocresía, si en medio de tu pecado ofreces perdón y ofrenda;
porque Él ha asegurado que no las recibirá, ni siquiera mirará tus ofrendas, ni
escuchará tus cantares, si en medio de tu arrepentimiento adoras otros dioses.