CAPÍTULO PRIMERO
Misión: La Restauración Del Sétimo
Planeta Después Del Sol
El capitán Roblov y la misión
Es el año 2133. Mi nombre es Roblov. Vivo en el planeta Gerov, sétimo planeta
después del sol, antiguo planeta llamado Tierra. Pertenezco a la Alianza
Científica de la Vía Láctea bajo la orientación del Consejo de Orión.
Vivimos un avance tecnológico sin precedentes en la historia de la
raza humana. Nos hemos convertido en seres míticos que hace 4100 años
hubiéramos sido considerados como semidioses, como seres inmortales.
Hemos logrado abrir los secretos escondidos en las telomerasas celulares,
las proteínas celulares o telómeros largos, una telomerasa activa alarga la
vida. Son las enzimas que le dieron al hombre la inmortalidad. Dominamos el
alfabeto genético.
No existe ya más la muerte de la conciencia, las enfermedades han sido
olvidadas y erradicadas por siempre. Todo nuestro organismo es continuamente
regenerado, gracias a la reprogramación genética o transcripción inducida del
código genético, el cual ha sido desdoblado y se le ha devuelto a la célula
su antigua codificación, aquella que se perdió con el paso del tiempo en la
evolución humana en este planeta. Nuestros instintos animales, que llevamos
por miles de años en nuestro código genético, fueron removidos de la escalera
retorcida de nuestro interior mediante la reprogramación del ADN celular,
las preciadas letras ACTG han sido reordenadas y mejoradas por medio de
Biotecnología cuántica.
El planeta en el que vivimos los biotgénicos, seres evolucionados e
inmortales, se han cambiado los ecosistemas, los mares son traslúcidos al
igual que los cielos estrellados. Es muy hermoso. Disfruto mucho con mis
compañeros de las brigadas secretas de la Alianza. Navegamos en un océano 8
G.V.Flower
verdoso como el mar antiguo, atardeceres azulados y cobrizos donde aves
multicolores surcan los límpidos cielos del espacio sideral. Personaje soy de
esta bella pintura dibujada por Dios, con sus pensamientos.
—Dime, Roblov, ¿has viajado en el tiempo y en el espacio?
—No, doctor FloreK. Nunca he salido de este planeta.
Roblov escucha mediante el cuanthidrómetro los cánticos sonoros de las
ballenas jorobadas devueltas a los mares de la Tierra mediante clonación.
Hace cien años, para el 2010, solamente quedaban dos mil especímenes.
Estas ballenas recorren grandes distancias con el único objetivo de que sus
crías nazcan grandes y fuertes, para esto las hembras deben de encontrar
un macho fuerte y buen cantante para que sea el padre de su futuro hijo.
Una de las principales características de estas ballenas es que los machos
son los mejores “cantantes” de los cetáceos y dan largas “serenatas” a las
hembras. Además utilizan estas canciones para competir entre ellos por
el interés de una hembra. Estas canciones solo pueden ser escuchadas
con los cuanthidrómetro, en las áreas de reproducción, muy cerca de las
costas. Los adultos miden de 11,5 a 15 m, las crías miden de 4 a 5 m. Los
adultos pesan de veinticinco a treinta toneladas. Y las crías de una a dos
toneladas.
¡Oh! La brisa marina y el olor a salitre de este mar verdoso ofrece un
abrazo en este cálido día, los tripulantes del helisubmarino observan el bufeo
de los cetáceos en alta mar. Este levita o está suspendido sobre la mar. Se
acerca a la cabina el doctor FloreK con los binóculos de alta frecuencia.
–Roblov, pronto harás un viaje delirante al pasado; será como ver una
película de antaño en un planeta y tiempo conocido. Serás el comandante
en jefe de las fuerzas de resistencia contra las fuerzas dragognianas que
llegaron al planeta llamado Tierra, hace ya más de un siglo, y serás testigo
de lo ocurrido entre el año 2029 y 2033. Seguramente, cuando te sientas
abandonado en ese escenario delirante y agónico solicitarás tu regreso; sin
embargo, tu misión será la de atar los cabos sueltos cuando el dios maligno
Dragog naufrague con su nave del mal y del olvido en la Tierra. Dragog es
el representante de las fuerzas malignas biológicamente evolucionadas que
retornarán del pasado por una ventana con rumbo al quinto planeta después
del sol. Estas fuerzas retornan sin previo aviso. De ellas dan señales la
constelación de la Osa Mayor, cúmulo de estrellas también conocida como
Carro Mayor, una importante constelación del hemisferio norte celeste, cerca
del Polo Norte. Los griegos la conocían en la antigüedad como la Osa y
el Carro, los romanos como la Osa Mayor o los Septem Triones (los siete bueyes).
Las siete estrellas más brillantes de la constelación forman un contorno
claramente identificable, parecido a un carro con timón. Los seres de este
cúmulo de estrellas se aliaron con las fuerzas insurrectas de la Constelación
de Orión, constelación situada sobre el Ecuador celeste, al este de Tauro.
Es alargada, con tres estrellas en línea cerca de su centro. Se la representa
gráficamente con la figura de Orión, el cazador de la mitología griega, con su
arma en alto. Las tres estrellas brillantes representan su cinturón y las tres
estrellas más apagadas, alineadas al sur, representan su espada. Alpha (a)
Orionis, o Betelgeuse, está situada en la esquina izquierda del rectángulo
y corresponde a la espalda de Orión. Beta (β) Orionis, o Rigel, está en la
diagonal de Betelgeuse.
En tiempos remotos de la Tierra, estas fuerzas fueron los antiguos
seres gigantes mitológicos de los egipcios venerados como seres divinos
con poderes sobrenaturales. Fueron aplastadas por seres espirituales de
las constelaciones de Orión y de las Pléyades que serán aliadas de la raza
humana en la gran guerra planetaria de la Vía Láctea, llamada en los libros
antiguos el Armayedón…
Se hace un silencio entre FloreK y Roblov, Solo se escucha el bufeo
de las ballenas de aspecto jorobado y la algarabía de las aves híbridas que
revolotean en el metálico cielo de este bello planeta. Roblov dice:
–Doctor FloreK, ¿cuándo realizaremos el salto cuántico utilizando la
tecnología de la fototeleportación al universo paralelo? Esto es importante
para no afectar las leyes de la simultaneidad del espacio tiempo y que no sea
un reflejo en un lugar del espacio hacia el universo paralelo.
Con la fototeleportación, nuestras moléculas son escaneadas mediante
láser fotónico cuántico, toda la información de un ser vivo será copiada y
fototransportada al planeta Tierra vía fotón, como lo hace un electrón en el
interior de un átomo que se transmuta a otro nivel cuántico superior como una
onda de energía, desdoblando el espacio tiempo, desapareciendo y viajando
hacia el presente o al pasado en el interior del mismo átomo. Estas partículas
diminutas con poca masa para liberarse de la prisión en la que se encuentra
deben sumergirse en el mar de la antimateria como sustancia fantasmal y
renacer en otro lugar como una copia en otro subnivel atómico del original.
El doctor FloreK responde:
—Según la Alianza está programado para dentro de dos días.
La fototeleportación de la Soyos I, Nave escolta de las fuerzas de Gerov,
Vehículo carguero, el destructor espacial que viajará a la dimensión
cuántica fantasmal por el universo con rumbo establecido, según coordenadas
de la central robótica. Estamos a bordo de nuestra nave submarina voladora,
el helisubmarino -XZ-10, que no tiene hélices. Sale del mar venciendo la fuerza
de la gravedad. Es un vehículo antigravitacional que controla a voluntad el
aumento o la disminución de su campo magnético. Se mueve a una velocidad
de 5000 km/s.
Mis compañeros me gritan desde la proa: “¡Oye Roblov, ven, acompáñanos”.
Estamos unidos vía enlace cuántico virtual mediante la Kuantosnet….
Roblov: La kuantosnet es un ordenador cuántico central que interactúa
vía fotón, fototransporta la información mediante láser a distancia, ya no
hay redes de comunicación por medio de cable, ni mucho menos existen los
satélites. ¡Somos noticia! La población del planeta Gerov está a la expectativa