EL UNIVERSO DE LA CELULA
Somos seres completos, libres, independientes y responsables de nuestro existir. Somos seres luminosos con un núcleo de vitalidad, inteligencia, amor, belleza, expansión, plenitud y gozo.
¿Tenemos claro que somos seres creadores? ¿Creemos esto? ¿Creo en mí cómo ser completo, cómo célula completa?
Cada vez que miro el cielo y veo una estrella me imagino que hay una galaxia y, pienso que en ella, hay seres inteligentes y que, esa galaxia, es una célula que tiene un sol, que es el núcleo sobre el que orbitan sus planetas y dentro, viven seres inteligentes, y todo el espacio insondable es una gran matriz, o un gran núcleo, o una gran célula, es realmente sorprendente.
Alumno:
¿Fuera de la matriz que hay?
Ignacio:
¿Cómo fuera de la matriz?
Alumno:
Más allá de la membrana
Ignacio:
Más allá de la membrana hay partículas de la misma membrana. No hay nada más, la matriz lo abarca todo, en una gigantesca célula, una gigantesca red que conecta todo, como sucede en el cuerpo humano. En el cuerpo humano existe una gran red de trillones de células conectadas entre sí, funcionando al unísono mediante circuitos nerviosos y tejido conectivo. Unas tienen funciones más relevantes que otras. Entre ellas establecen una estructura de jerarquía operativa, pero ninguna es más importante que otra. Hay células reina y células obreras, la reina dirige a las obreras, las obreras acatan las instrucciones de la reina, pero la reina no somete a sus súbditos, ni los súbditos se rebelan, porque entonces es el fin. Operan en conjunto y saben que la labor de unas es tan importante como la labor de las otras ¿lo sabes tú eso? ¿Sabes que tu labor no es menos ni más importante que la labor de cualquier otra persona? Las células nerviosas son más inteligentes que las células musculares, puesto que son las que dirigen la acción, pero ¿qué función tendrían las células nerviosas si no hubiese músculos que estimular? ¿Cómo puedes existir sin órganos que procesen la energía que tomas del exterior? ¿Sabes cuáles son las funciones de cada órgano y de qué se abastecen? ¿Quién toma las decisiones organizativas y qué sucede si alguien no responde?
En el universo sucede exactamente lo mismo. Es algo ilimitado por tanto, mi inteligencia racional no puede ni imaginar esa gran red, esa gran tela de fibras conectivas, sin embargo, puedo asegurarte, que si miro con mi ser perceptivo al espacio, o donde quiera que ponga mi atención y miro sin mirar, puedo ver estas fibras de conexión que conectan todo, puedo captar la gran red.
En este preciso instante está teniendo lugar una comunicación de uno con otro y de uno con todo, pero ¿quién es ese todo? ¿Es Dios? Y ¿es Dios célula jefe distinta de célula obrera? ¿Es algo fuera de mí, lejos de mí, más allá de mí? ¿Está la neurona fuera del cuerpo porque de la impresión de ser más inteligente? Todas son parte de uno pero ¿Quién es ese uno? ¿Es Dios?
El universo completo está en mí, es más, yo soy el universo, Yo soy la matriz de mí mismo y mi propia composición química.
Todas las células que hay dentro de mí componen la unidad que soy yo, la red. En estos momentos que estoy aquí presente soy indivisible del resto de las unidades y, tal vez, cuando no esté presente, en este cuerpo físico, de algún modo, lo siga estando, puesto que, en lo visible está lo invisible y en lo invisible lo visible.
Nada hay fuera de la membrana a pesar de que yo no lo vea. Esto es un misterio que iremos resolviendo, al menos en su parte más relevante.
Pero, para resolver el misterio, es importante que empecemos a soltar la idea de que existe algo fuera de mí que no sea yo mismo, porque desde el momento que considero que puede haber algo fuera de mí que no sea yo mismo, estoy perdiendo, dejando de experimentar lo que soy como realidad, como poder, como potencial, porque significa que estoy dejando en manos de algo, o de alguien, a mí mismo. Fuera de mí mismo no hay nada más que no sea yo mismo.