“LA ARMADURA DE DIOS”
Padre; te doy gracias por este nuevo día, y las noches hermosas también, gracias por el soberano cuidado que tienes sobre mi vida.
Reconozco señor que la victoria es mía, y no me importa la prueba que este enfrentando, siempre respetando tu plan de batalla Dios.
Por fe declaro la victoria sobre todas las pruebas; y solicito cada pieza de la armadura de Dios para mi defensa contra el enemigo;
1. -Por fe me coloco “El cinturón de la verdad “y te doy gracias
Dios; por su soberana verdad y conocerlo perfectamente, con su fortaleza y debilidad y amarlo con perfecto amor.
(efe. 6-14).
2. -Me coloco “La coraza de la justicia “te pido Dios que protejas mi corazón y mis emociones para no verme involucrada, en algo que sea impuro y saber que tu Dios no me llevas a vivir a través de mis emociones, sino por la fe basada en la verdad. (efe. 6-14).
3. -Reclamo “Las sandalias de la paz” y someto mi vida a ti señor, para tus propósitos y ruego para aprender a descansar en ti, durante el día y así comenzar a ver la paz adecuada a cada prueba y preocupación en mi (efe. 6-15).
4. -Me pongo “El escudo de la fe “y me mantengo firme en el amor de Dios; porque sé que fuera de Él nada soy, pero con El, todas las cosas son hechas, y nada de lo que el enemigo, arroje en mi camino puede penetrar el escudo del amor de Dios; porque su palabra dice que El es mi retaguardia
(efe. 6-16).
5. -Me pongo “El casco de la salvación” porque el casco de la salvación, me protege contra los malos pensamientos, porque la guerra en la que estoy como creyente, es espiritual, es una batalla en la mente, la voluntad y las emociones. Por eso demando el casco de salvación y memorizo; el señorío de Cristo sobre mi vida. (efe. 6-17).
6. -Empuño La espada del Espíritu Santo” que es la palabra de Dios, y agradezco el precioso don de su palabra; porque tu Dios tienes un propósito para permitir cualquier situación que me toque enfrentar, tú tienes un plan para verme avanzar a través de ellas. Y no debo olvidar que estoy libre de pecado. Así que por fe empuño, la poderosa espada del Espíritu Santo, que es mi segura defensa contra el enemigo. (efe.6:17)
Jesús, debo recordar lo que dice tu palabra; que tu no quieres quecombata al enemigo con mis propios recursos. Jesús tu dijiste a tus discípulos; estas cosas os he hablado para que en mi tengan paz, en el mundo tendrán aflicción, pero confiad en mi yo he vencido al mundo. (Juan 16-33). Estas son sus palabras de esperanza para los que depositamos nuestra confianza en ti. Jesús, ha vencido al enemigo y ahora reina a la derecha del padre intercediendo por mí.
(1juan 2-1). Debemos saber que el enemigo se retira de mi cuando queda frente a la autoridad de mi Señor Jesucristo y ante la verdad de su palabra. Amén.
Así que:
Por nada estés afanoso, si son conocidas tus peticiones, delante de Dios, en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Y la paz de Dios, que sobre pasa todo entendimiento, guardara tu corazón y tu pensamiento, en Cristo Jesús.
Porque todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Porque tu palabra dice:
-Que tú no me diste un espíritu de cobardía, ni de temor; sino de poder, de amor y de dominio propio.
-Y que está El que está en mí, es más grande que el que está en el mundo.
Es muy importante ponernos todos los días la armadura de Dios, para nuestra defensa contra el enemigo. Yo no salgo si ella y sin cubrirme con la sangre de Cristo. (Es decir, me cubro de la cabeza hasta la punta de los pies con la sangre del cordero de Dios amen.)
Y también estar en constante oración y en alabanzas, y todo lo que pidamos a Dios hacerlo en el nombre de Jesús y dar gracias en todo y por todo amen.