Los factores criminógenos ahora en el territorio nacional
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About the Book
El comienzo de un malestar, que amenaza con terminar fatal, como se perdió la paz en la republica. Una serie de sucesos y errores en materia de seguridad publica, la recesion económica, muchos jóvenes, pocas oportunidades de trabajo para ellos, la globalización, el profundo abismo de las clases sociales, producto de una parte del neoliberalismo faccioso, nadie fue la excepción todos caímos en la vorágine de la delincuencia y no hay autoridad que la contenga, mientras se controla un estado otro se descuida y no hay ejercito ni policía, que alcance para cubrir todas las necesidades de seguridad publica, las fronteras complican las cosas, el protagonismo y acoso del gobierno federal en materia de seguridad publica, hacia los estados no da confianza ni libertad de acción a las policías municipales y a sus representantes políticos, muchas veces por obvias razones, todo esto retarda para que se consoliden y se hagan fuertes las instituciones de prevención y procuración de justicia, muchas restricciones para los policías y ejercito, bastantes privilegios para sus jefes los políticos, por lo pronto continua la batalla entre bandas, que se reparten los territorios de la nación para sacarle provecho a sus actividades ilícitas, aun no se avizora una salida al problema, como, que harán los políticos con el ejercito en las calles, lo dejaran o retiraran, como controlaran el trafico de sustancias prohibidas, hablo de control únicamente, erradicarlo es prácticamente imposible, dado que somos el principal suministrador de drogas hacia E U y Europa, que harán para controlar la delincuencia del fuero común, digo no es suficiente combatirla, si no que oportunidades de vida van ofrecer los políticos, para alejar a los jóvenes y gente productiva de la delincuencia, decencia señores políticos, eso esperamos de ustedes, mucha decencia y bilateralismo en sus ideas, para no quedar aislados en el problema de la violencia, porque después por allí y allá, se oyen voces intervencionalistas y allí si vamos a perder mucho, por haber deteriorado el control de nuestras políticas interiores.
About the Author
Aurelio Rodríguez Tapia se formó en el Instituto de la PGR en 1993, como agente federal investigador estuvo 14 años como servidor publico11 años como agente de la policía judicial federal y agente federal de investigación (AFI) dependencias de la PGR y 3 años como subdirector general de la policía municipal en un municipio de SLP México, en todo este tiempo percibí los problemas del país en materia de seguridad pública del fuero federal y común, observe como la gente interactúa con su modelo de administración e impartición de justicia, como la ley, no puede aplicarse de forma generalizada como debiera, no se puede aplicar cero tolerancia, hay mucha diferencia social, los gobiernos están comprometidos con la gente del dinero que les ayudo a ascender al poder, ya como representantes populares hacen caso omiso de los requerimientos de la gente al dilatar leyes urgentes, la situación se complica ya que existen en el territorio nacional estados completos o bastas zonas, que están contaminados por los carteles de las drogas y como demasiada gente trabajadora se benefi cia directamente o indirectamente con el mercado de las drogas y forman bloques opositores contra las acciones del gobierno federal exigiendo la salida del ejercito o policía federal de ciertas zonas del país, la cosa se pone difícil ya que se ha observado en ciertas zonas clásicas de mercadeo de drogas, que la población impone gobiernos que les toleren sus actividades ilícitas, logrando esto, intimidando a sus contrincantes, esto realmente se ha vuelto un circulo vicioso y peligroso, porque después se aparece el gobierno federal según para poner orden, de alguna manera se tiene que tolerar o legalizar drogas por zonas o territorios para apaciguar un poco la batalla, claro también atacando otros frentes como mejor educación, programas de abatimiento de la pobreza sin tantas trabas burocráticas que confunden al campesino, no perder de vista la atención y ayuda a las madres de familias con necesidades básicas y urgentes, porque el niño que tenga buena o regular infancia, será buen ciudadano.