PROLOGO
La «ley de atracción» y el «proceso de manifestación intencional» son conceptos que seguramente has escuchado en más de una ocasión y probablemente ya los has llevado a la práctica. Si bien esta ley ha acompañado a la humanidad desde siempre, en los últimos años ha cobrado más popularidad. Sobre todo a partir de las publicaciones de los descubrimientos de la física cuántica y todo el material disponible que hay en torno a ella.
Independientemente de cuál sea el nivel de profundidad y estudio que hayas alcanzado en esta materia, es imprescindible que consideres lo siguiente: las leyes que gobiernan este proceso de manifestación deliberada son absolutas, eternas e inmutables.
Estas leyes existen ya sea que estés consciente de ellas o no e independientemente de que elijas creer en ellas o no. Tú tienes el poder de manifestar todo aquello que logres crear con el pensamiento y cualquiera que sea la situación por la que estés pasando en este momento, no es otra cosa más que el efecto residual de los pensamientos que tuviste en el pasado. Date cuenta de que cualquier cosa que emitas mediante tus pensamientos, la obtienes de regreso. Y si a estos pensamientos además los cargas con la energía de tus emociones, el resultado es aún más efectivo. Si no logras estar al tanto de lo que estás emitiendo constantemente, es decir, si no estás consciente de tus pensamientos y emociones, significa que entonces te estás creando una realidad inconsciente.
Todos somos parte de lo mismo. La ley de atracción y tú no están separados el uno del otro y es por eso que funciona, ya sea que estés consciente de ella o no. Cuando reflexionas y comprendes este hecho es cuando aprendes a vivir en armonía con esta ley. En consecuencia, no solo te haces responsable de ti mismo al convertirte en el creador intencional y deliberado de tu propia vida, sino que además empiezas a tomar el sendero que te encamina a un nivel de conciencia más elevada y te acercas a descubrir tu verdadera naturaleza.
La ley de atracción funciona de una manera simple y directa: lo igual atrae lo igual. Es decir, si enfocas tu atención en pensamientos y emociones positivas, entonces atraerás hacia ti situaciones y eventos con la misma polaridad. Si, por el contrario, te enfocas
en pensamientos y emociones negativas, estarás invariablemente atrayendo hacia ti situaciones de esta naturaleza. Los seres humanos tenemos patrones de conducta grabados en el subconsciente y, por ello, tendemos a repetirlos. Desde que somos niños, recibimos influencias del medio que nos rodea y estas moldean continuamente nuestra manera de actuar. Estos factores nos permiten construir nuestro propio estilo de vida y nuestro sistema de creencias. Los valores, ideas, percepciones, sentimientos, influencias externas y demás experiencias a los que estamos expuestos definen los hábitos que como individuos aprendemos y adoptamos en nuestra vida. Esta respuesta inconsciente que hemos alimentado en nuestra mente desde temprana edad, se convierte en un hábito que accionamos sin esfuerzo alguno y de manera prácticamente automática.
Estos hábitos que aprendemos moldean inconscientemente nuestra forma de pensar y, por ende, nuestros pensamientos. En consecuencia se alinean con el concepto que nos hemos formado de nuestra propia verdad. Si a esto le sumamos que uno atrae lo que piensa, entonces, en respuesta recibimos del exterior solo aquello que empata con nuestro propio concepto de realidad. Irónicamente, esta respuesta confirma aún más nuestros paradigmas y mantiene nuestra mente atrapada en un ciclo que nos parece congruente y natural. Debido a que esta respuesta es en muchas ocasiones inconsciente, acostumbramos creer que nuestros pensamientos, emociones o reacciones están detonados por acontecimientos externos fuera de nuestro control. Sin embargo, en la medida en que reconozcamos que tenemos pleno poder sobre ellos, seremos capaces de modificar conscientemente nuestros pensamientos y emociones para dirigirlos intencionalmente a accionar cambios positivos en nuestra vida. Si quieres lograr este cambio, tienes que modificar algunos patrones en tu interior. En otras palabras: no puedes esperar resultados diferentes si te mantienes pensando y actuando de la misma manera.
Esta capacidad de cambio positivo existe de manera natural dentro de cada uno de nosotros. Sin embargo, tenemos una serie de paradigmas muy arraigados que nos convencen de lo contrario y son la causa principal de que nos mantengamos creando la misma realidad día tras día. Así que si tu vida sigue exactamente en donde ha estado por mucho tiempo es precisamente porque una y otra vez generas de forma habitual e inconsciente los mismos pensamientos. Este programa itera en tu cabeza ante situaciones que se te presentan en la vida y funciona a través de aquella «vocecilla» interna que te dice algo así:
- «No puedo»
- «Eso es muy difícil de aprender»
- «Estoy muy ocupado, no tengo tiempo para eso»
- «No creo que funcione»
- «El tiempo es dinero»
- «y frases por el estilo».
La mayor parte del tiempo nuestra mente responde a oportunidades y estímulos de manera casi predecible y atrae una y otra vez los mismos resultados. Esto es, si nuestra mente nos dice: «no puedo», entonces no podremos; si nos dice: «no tengo tiempo», entonces no tendremos tiempo y si nos dice: «no puedo pagarlo», entonces nos manifestará más situaciones en las que no podremos pagar. Si la ley de atracción funciona invariablemente para nosotros y nos mantenemos manifestando una y otra vez los mismos resultados, entonces: ¿cómo podemos romper este círculo vicioso?
El objetivo de este libro es ayudarte a entender que tu realidad es un reflejo de aquello que acontece en tu interior. A partir de este conocimiento podrás comprender el cambio que debes generar en ti para que puedas deshacerte de los viejos patrones que te mantienen atrayendo hacia tu vida aquello que no deseas. Consecuentemente aprenderás a reemplazarlos por hábitos que te ayudarán a alimentar tu cabeza con nuevas creencias y actitudes que serán ahora las responsables de ayudarte a construir la vida que deseas. Este libro está separado en diez capítulos. Cada uno de ellos se dedica a explicar los hábitos que debes adoptar para empezar a generar patrones y comportamientos más conscientes que te ayudarán en el proceso de manifestación creativa. Al final de cada capítulo se encuentran una serie de reflexiones y actividades sugeridas que podrás emplear para reforzar el aprendizaje adquirido.
El resultado que puedas obtener con lo que se expone en este libro dependerá en gran medida del esfuerzo y la firmeza que le dediques para conseguir lo que te propongas. Si al principio no resulta como esperabas, evita darte por vencido e inténtalo de nuevo. Date la oportunidad de no depender de tus repetidas acciones pasadas y comienza a reemplazar tus viejos hábitos por aquellos de quienes dominan la ley de atracción y controlan las riendas de su vida.
HÁBITO 1
CONÓCETE A TI MISMO
¿Quién eres tú?
¿Quién soy yo? Es una pregunta que quizá te resulte más fácil hacértela que responderla. Porque su respuesta la vas a encontrar solamente a través de indagar en ti mismo. Si bien este es un tema importante, lo relevante a efectos de este capítulo –más que establecer un compendio filosófico acerca del ser – reside en que debes ser consciente de que tu vida exterior es un espejo de tu interior. En otras palabras, todo lo que hay en tu interior tiende a materializarse en tu exterior porque el primero no está separado del segundo y ambos constituyen dos vertientes de la misma cosa.
Así que debes reconocer que tu exterior es un reflejo de tu interior y no a la inversa como solemos creer. Por lo tanto, si no te gusta lo que ves «allá afuera» y quisieras que fuera distinto, entonces...