Pedacitos de Lozano
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About the Book
366 reflexiones diarias de temas cotidianos como el amor, la amistad, el matrimonio, el noviazgo, los hijos, los valores morales-éticos y además 12 reflexiones mensuales. Hay un anhelo en el ser humano de vivir en paz, con justicia, fraternidad, amor, felicidad y trascendencia. Muchas de sus luchas y sus esfuerzos han llevado este sentido. El potencial de desarrollo y felicidad del ser humano, ahí está, lo veo en sus pequeñas y grandes obras. Los Libros Sagrados de las grandes religiones, los libros de Historia y las Constituciones de todas las naciones llevan enseñanzas y normas asociadas con estos conceptos. En un mundo tan duro y difícil. ¿Ideas muy conservadoras? ¿Un lenguaje dulzón? Lo que si me queda claro es que el odio y la violencia no deben ser las respuestas. Sigo confiando en el ser humano y el que cada quien a su manera haga su aportación. Y entonces, escribo porque anhelo que a alguien le pueda ser útil. Espero que no se vean mis palabras como muy obvias, porque a lo mejor por eso no les damos importancia y a la vez por eso estamos como estamos. Nada malo o negativo es un derecho, los excesos no son necesarios y en todo hay límites. Cuantos comportamientos inadecuados e incluso delictivos existen. Lógicamente cada quien los justificaremos, por que decimos tener necesidades de diferentes tipos que satisfacer, pero al hacer daños a otros nos lo estamos haciendo a nosotros mismos, porque no vivimos ni viviremos con tranquilidad ni satisfacción. No pretendo engañarlos menos juzgarlos, pero quien mejor que ustedes mismos saben si así lo están viviendo: la mentira, el alcohol, las drogas y actividades violentas, superficiales o chatarra les son necesarias para llenar su tiempo y su vida.
About the Author
Nací en Tuxpan de Rodríguez Cano, Veracruz, un 20 de febrero de 1951 a las 2.15 de la mañana, protegido por el cerro de La Atalaya. Un grano de arena o solo una hoja de caimito, de la bella provincia tuxpeña, huaxteca, veracruzana y mexicana con aires y ritmos caribeños, tierras bañadas por el río Tuxpan y el Golfo de México, aguas dulces y saladas. No estoy seguro si podría decir lo que el maestro Agustín Lara: ‘Y nací con la luna de plata’, pero sí en la calle antaño de La Media Luna. Además me apropio de lo dicho por el compositor cubano Joseíto Fernández ‘Yo soy un hombre sincero de donde crece la palma’. A mis casi quince años salí hacia la ciudad de México a estudiar computación electrónica en el Instituto Politécnico Nacional. Regresé a Tuxpan en 1979, con mi esposa y mi pequeña hija, para dedicarme a la actividad camaronera. Por decisiones ideológicas y demagógicas del gobierno dejamos de hacerlo y se nos complicó la vida. En 1986 regresamos a la ciudad de México, donde vivo actualmente. Cuando los amigos me preguntaban, ¿qué había hecho en mi pueblo? Les contestaba “hijos, me fui con una y regresé con cuatro, porque riqueza de la otra no, claro, un tipo especial de riqueza que me ha hecho muy feliz”. Mi actividad informática fue generosa con mi vida y mi interés en la escritura se fue manifestando a través de muchos años por medio de mensajes a mi familia, amigos y compañeros de trabajo y sobre todo por mi deseo de reflexionar y compartir ciertas inquietudes e ideas.