I El náufrago
…Ahora que el sol se ha puesto
y el cielo oscuro se cae sobre el mar…
Rabindranath Tagore
Aquellos Espacios Ya No Existen
Aquellos espacios ya no existen
y el pasado escurrió mi memoria
por donde la materia a mi paso no fue más
que la estancia fugaz de un puñado de huesos.
¿Quién dijo que la piedra es inmortal?
¿Quién, que la Tierra vive si nos vamos
que partimos como polvo
para renacer en la sangre?
Aquellos espacios ya no existen
y al caer el mortal telón de la farsavida
agoniza la Tierra, expira la piedra
y la memoria
muere.
Sorbos De Esperanza
Ponme otro sorbo de dulce esperanza
un sortilegio de cielo que exprima
en mi garganta la nube que anima
el verde aguacero de la confianza
un tercer brindis para la venganza
del pasado soez: ¡por mi autoestima!
el cuarto trago de fe que sublima
la riqueza del alma y la bonanza.
Tal vez un quinto brebaje de aliento
que me emborrache de toda ventura
la sexta copa que pide el momento
para alzarla a la claridad futura
un último convite de escarmiento
con un verso que pare esta locura.
Encuentro
...pareces lo que busco.
Eres el espacio eterno que se busca
en el sueño de los hombres
y descubrirte es la forma más dichosa
de reconciliarse con la Tierra.
No te fíes de mis suaves manos
porque ellas te esconden
los modos sutiles de encontrarte.
Y no me ocultes tu mirada de quimeras
que de nada valen los misterios
si se llevan delante de los ojos.
Y ya se sabe que eres
el espacio eterno que se encuentra
cuando se ha mirado toda la Tierra
donde yo sólo soy aquel sueño felino
que te acecha en su silencio.
Decisión
¿Al mar? Donde
no me toquen
ni sofoquen
los zarpazos
de tus costas;
que me lastran
y me arrastran
a tus brazos.
¿O a tu isla?
De embrujadas
escarpadas,
de cadena
de arrecifes:
¡y que encalle
a tu talle
de sirena!
II A toda vela
Amor, ¿cómo es que usas
el mismo corazón en que naufrago...?
Carilda Oliver Labra
Tus Senos
Quisiera morderte con sano relámpago
y furia de mojada ventisca
donde tus pezones
-esos edificios que traspasan
la neblina de tu blusa-
sean las torres interminables
que se balanceen en el cielo
de mi boca.
Epitafio Para Un Desagravio
Me citaste ayer
a ese parque oculto del Vedado
para hablarme de la infelicidad de estos días
de tu relativa y nueva forma de vida
en La Habana
y de que nunca debimos quedarnos
en este país miserable y triturador
de familias.
Mencionaste con nostalgia el pasado
las cosas que aún extrañabas de mí
-que ni por asomo encuentras-
en el hombre con quien vives
y por quien me dejaste hace tres años.
Me citaste ayer a ese parque
para pedirme un hijo
como se pide la anónima esperma
en una clínica de fertilidad
y me pediste de paso
que te inseminara personalmente
sin compromisos, sin apellidos
ni lazos con la ley;
sólo querías un hijo mío
un embrión que heredara, según tú,
mi inteligencia, mis manos
y algún que otro trozo de mi cara
para no olvidar nunca a su padre.
Te dije que no
que no podría dormir renegando de mí mismo
ni vivir olvidando mi sangre;
que los hijos no se regalan
como peluches que no volverás a tocar
y que los años
no alivian el dolor de la traición
porque la identidad del amor acariciado
cambia de rostro en los recuerdos
donde el acto carnal se torna pornográfico.
Te dije, además, la verdad
que era tan feliz ahora con mi Tierra
que ni siquiera la revancha que me ofrecías
me animaba a traicionarla
y te agradecí descubrir que a veces
el desagravio se alcanza rechazando la venganza
lo que me ayudó a entender, por fin
ese asunto de las mejillas del Cristo.
Todo eso te dije ayer
y te di la espalda
con el alma estupefacta y triste
morbosamente redimida y perturbada
llena de compasión por tu tragedia.
Pero lo que no te dije
por aprecio a lo que fuiste
por el cariño que todavía te guardo
por misericordia a tu lágrima
-o tal vez por comemierda...-
no te dije ayer
que tú no estabas muerta
pero ya eras epitafio.
Momentos XI/ Coda A Esperándote
Esperarte, es la evidencia inerte
de lo relativo
del tiempo. Creo que, a cuando llegues
habré envejecido en ti de lustros
como aquella historia de gemelos.
III De Nuevo Aquella Isla
...mis pedazos
Palpo: ya no soy vivo: ni lo era
Cuando el barco fatal levó las anclas
Que me arrancaron de la tierra mía!
José Martí
El Poema De Mi Vida
Tiene mi vida un enfermo espejismo
Realidad espuria de falsos planos
Un toque virtual al fin de mis manos
Más cierto universo de surrealismo.
Aquí la Ley de Murphy es aforismo:
Nada le saldrá bien a los humanos
Si existe el riesgo de eventos malsanos
Y ardo en mi metafísico Kantismo.
Nadie escapa del papel asignado
De hermanos, padres y amigos distantes
Regias mujeres que huyen de mi esencia
O que nunca se fueron de mi lado
Mis hijos de un dulce insomnio causantes
E incierto dios de morbosa existencia.
Arte De Pesca
Te aplicas el cebo de tu lencería
y vienes desalmada y abierta
escondiendo levemente tus armas
de la luz;
luego caminas descalza por la casa,
como carnada insolente que perturba
la quietud del agua y el hambre
de su presa.
Te sigo a la cocina, lleno de saliva y lengua
arrastrado por la euforia de la carne
que se contorsiona a sabiendas del peligro
y del acecho;
y me sacas con violencia del lago de mis libros
a la orilla húmeda de lascivias y celebración
con el anzuelo punzante de tu seno atravesado
en mi garganta.
Madurez
De pequeño, no comía por jugar
y dormía soñando con juguetes.
Ahora, de grande
no duermo por jugar contigo
con juguetes que te sueñan
y me animan a comerte.